El cuento del burro y el molinero

Dedicado a mis compañeros de la revista AWApresentes, pasados y futuros. Nunca dejéis de expresaros libremente

.

Es este un cuento antiguo…, pero realmente antiguo. Lo recalco, porque es mucho más antiguo que los que se suelen contar a los críos por lo común. Hoy en día, los conocidos como cuentos tradicionales son casi todos del XIXº, excluyendo los de las mil y una noches, naturalmente.

A mí me lo contaron de niño, a esa tierna edad en la que aún no puedes leer por ti mismo, pero hasta mucho después no descubrí su origen. Claro que por otro lado, debería haberme imaginado que aquel cuento que escuché una y otra vez a golpes de rewind, en aquella casete de cuentos dramatizados, hincaba sus raíces en el medioevo castellano, a diferencia de los cuentos típicos, prácticamente todos de origen centroeuropeo. Y digo que tenía que haberlo imaginado, por ese rollo de “living on the wild side of life”de la narración. Lo cierto es que fue don Juan Manuel, el que lo recogió en su “Conde Lucanor” por primera vez, allá por el siglo XIVº. A saber, si fue él mismo el autor o si se trata es un cuento popular de más antigua tradición. Lo cierto, es que hay que agradecerle que lo salvara del olvido del tiempo. En todo caso esta es la historia, espero que la disfrutéis:

Dicen que una mañana, un padre y un hijo iban por una vereda camino de su molino. Unos pasos por detrás, trotaba tan lozano su fiel borrico, llevado del ramal por el molinero, su dueño.

En esto que se cruzan con unos labriegos que empezaron a hacer chanza de ellos (a vacilarles, como diríamos ahora). Porque, qué hacían ellos caminando, cuando el burro iba descargado, menuda necedad. Así que el padre, como buen padre sufrido que era, subió al crío encima del animal y siguieron adelante.

Andando, andando, se cruzan con una señora que estaba lavando en el río (por ejemplo) y según les ve acercarse, les exhorta, que qué poca vergüenza y que falta de respeto, que aquel hijo siendo buen mozo estuviese tan reposado sobre el animal, mientras que el padre, que ya peinaba canas, fuera caminando. Así que, movidos por la bronca que les acababa de pegar la buena mujer, intercambiaron puestos.

Al rato, se topan con un hombre que estaba vareando almendros junto al  camino y este a su vez, recrimina al padre que vaya tan a su gusto, repantigado sobre la grupa del asno, sin importarle la salud de su hijo, que estaba en edad de crecer. El buen molinero entonces, para no hacer de menos a nadie, ayuda a su hijo a que suba a lomos del burro también y prosiguen la marcha.

Un trecho de camino adelante, porque el molino estaba donde Cristo dio las tres voces, se cruzaron con un caminante, que horrorizado, les hace ver de la poca preocupación que estaban demostrando por el bienestar de su pobre animal. En efecto, este debía cargar con los dos sin haber necesidad, pues ambos estaban en buenas condiciones para ser llevados por sus propias piernas (sí, justo, en Castilla, en la Edad Media, ya había ecologistas…).

Creo que ya os habréis dado cuenta, de que cuando se bajaron del burro, habían retornado al punto de partida. El molinero que era buen tío, pero no era tonto, también se percató de la maniobra. Así que echándole el brazo por encima del hombro a su hijo le dijo: que en la vida, la gente te dirá que hagas esto o que hagas aquello, según su interés o su criterio, y que tú, sin dejar por ello de escucharles, debes en todo caso hacer lo que te dé a ti la gana, siempre y cuando no hagas daño a nadie.

Termino con los versos con los que el infante don Juan Manuel tuvo a bien aportar una conclusión a su ejemplo:

“Por dicho de las gentes

sól que no sea mal,

al pro tened las mientes

y no hagáis ál.”

.

Por: El Exiliado del Mitreo

.
Creative Commons License
El cuento del burro y el molinero by José M. Montes is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
Permissions beyond the scope of this license may be available at https://mitraista.wordpress.com/about/contact/.

Acerca de Exiliado del Mitreo

Hago muchas cosas, pero principalmente me gusta pensar que soy un tipo que a veces escribe... Ver todas las entradas de Exiliado del Mitreo

11 responses to “El cuento del burro y el molinero

  • sinbalas

    Que quieres que te diga exiliado.del.mitreo, bonito como relatas colega, admirado con la alegría y formas que relata,…., ahora me voy a tener que bajar del caballo, saludos,…sinBalas

  • Tompson

    Me encantan los cuentos que tienen una pequeña enseñanza al final, como éste.

    Es sorprendente como a través de los siglos seguimos haciendo lo que los demás consideran, y no lo que queremos: que si me tengo que vestir de etiqueta porque quiere mi madre, que si me caso porque si no a mi abuela le da un patatús, que si me corto el pelo porque a mi jefe no le gustan los greñudos, etc. Todos deberíamos leer este cuento y administrarnos su moraleja en vena.

    Un saludo

  • bichitis

    ¡¡¡¡Vivan los Cueeeentoooos!!!! Este es fantástico, lo cuentas guay. ¡Gracias por recordárnoslo!

  • Naked Saturn

    Es difícil eso de no dejarse condicionar por lo que nos dicen o piensan de nosotros o, en general, todo el concepto de ser libres. De aquí a unos años estoy seguro que todos esos vendedores de humo cualificados tendrán las consultas llenas de tipos con complejo de micropene, frustrados por no poder costearse excentricidades y alternativos buscando su nueva alternativa a sí mismos.

    No dejarse influir es, como animales sociales y con este mdelo de vida, en mi opinión, poco menos que imposible. Hacer lo que nos dé la gana un sueño al alcance de bien pocos pero, por suerte, en nuestra mano está el comenzar a seguir otras sendas, aunque seguramente nos sean enseñadas por terceros (incongruencia, sí) o, al menos, minimizar el efecto que tenga esa influencia en nosotros.

    No sé me ocurre otra forma de hacerlo que derribando toda autoridad, aunque sea pasito a pasito, el tiempo que haga falta. Si no, pregúntate ‘cómo has vivido’ dentro de unos años. No creo que la respuesta pueda gustarnos a la mayoría, de momento. Conociendo la respuesta y la pregunta, seguramente podamos cambiar la primera, no sin esfuerzo, claro.

    Mensaje trascendental escrito por la falta de café.

  • ÚnFalo

    Si no nos dejásemos influir para nada seríamos poco menos que un mineral pues en nuestra condición está el relacionarnos con nuestro entorno ya sean personas o no. La cuestión es dónde ponemos nuestro límites.

    Para ilustrar esto, en el cuento falta alguien que le aconseje que mate al burro y se lo coman para tener energías y llegar antes al molinero o alguno que le dé como idea usar su saco y divertirse con su burro, incitándole a pasar tras él, inventando así el “jarte” del “toreoh”.

  • exiliado.del.mitreo

    Gracias a todos por los comentarios🙂

    La verdad Tompson que es un cuento cuyo origen me sorprendió bastante. Como comento en la introducción, son de esas cosas que se te quedan grabadas a fuego cuando eres niño y en cierta forma las tienes siempre presentes a lo largo de la vida. Imagínate, cuál no sería mi sorpresa cuando hace un par de años comienzo a leer “El Conde Lucanor“, y llegado al “Ejemplo II: De lo que conteció a un hombre bueno con su hijo“, tras un rato de pugnar con el castellano antiguo, me doy cuenta de que es el que yo conocía como “el cuento del burro y el molinero”.
    Me impactó la vigencia del mensaje, porque he modernizado el lenguaje (aunque le haya dado un estilo arcaizante), pero la esencia del mensaje no la he tocado. Pero es que yendo un poco más allá en el análisis, este cuento no solo te habla la presión de la sociedad sobre el individuo, sino que precisamente es un alegato en pro de lo contrario, del pensamiento propio, del individualismo.
    Esto es algo que como occidentales, hijos de la cultura grecolatina, vemos como completamente normal, y que resultaría insólito por ejemplo en las culturas de tradición confuciana…
    Lo que quiero poner en relieve, es que esas simientes que florecieron en el jardín del Siglo de las Luces, estaban en las tierras de Europa desde hacía muuucho tiempo.

    Nuevamente muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Naked Saturn y Únfalo, en cuanto tenga tiempo, haré algunos comentarios sobre las interesantes ideas que habéis dejado sobre el tapete😉

  • pequenitanita

    Ya te dije que me había encantado pero te lo escribo por aquí. También lei tus notas de viaje. Creo que el tio repelente que te encontraste en la cola es el ejemplo de porque no me hace gracia la carrera que estudiamos, me prometí este curso que me iba a meter a saco en la escuela y así ha sido y ya estoy en disposición de sacar conclusiones. La escuela es un imán polos opuestos y yo, creo que, por una vez haremos caso a Patronio y haré lo que me parece bien a mi y pasaré de lo que opine el resto así que me quedo con el polo creativo, idealista, y bohemio de este imán y dejo el polo, práctico, técnico y competitivo del imán a otros y les deseo que la vida nunca les regale algo que no tenga parámetros y que simplemente se resuelva con cariño.

  • Lorena Castro

    Hola, me puedes decir por favor, quién es el autor del cuento original? Gracias.🙂

  • Lorena Castro

    Ese cuento es atribuido a Jean De La Fontaine pero allí dice José M Montes, ese eres tu bajo el seudónimo del Exiliado Mitreo ?

    • Exiliado del Mitreo

      No, el cuento no es de Jean de la Fontaine. La Fontaine escribió una versión, como lo hizo del infante don Juan Manuel o yo mismo, el cuento original es de esa figura mítica de la antigüedad que era Esopo, aunque probablemente simplemente recogiera un cuento popular mucho más antiguo.

      Salud!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: